Llegar a Chacarita
Chacarita se vive con otra cadencia. Las veredas son anchas, los adoquines siguen donde otros barrios ya los reemplazaron, y los vecinos sacan sillas a la calle al caer la tarde. Hay panaderías y carnicerías que sobrevivieron a todas las modas. Talleres mecánicos que también son galerías de arte sin haber dejado de ser talleres del todo. Una gastronomía nueva que fue floreciendo de a poco, al lado de las pizzerías de toda la vida.
Por eso elegimos esta esquina.
La esquina
Loyola 1599. Fachada blanca, toldo negro, mesas en la vereda que reciben sol toda la mañana. Estamos al margen del corredor de Av. Jorge Newbery, en una zona más residencial, donde el plan no es ir a comer rápido sino quedarse un rato. Es nuestro tercer local, después de Colegiales (Conde 1200) y Belgrano (O'Higgins 1502, dentro de Espacio Pirámide). Trae el ADN de siempre —specialty coffee, brunch artesanal, sin reservas, pet-friendly— adaptado al pulso del barrio.
Las mañanas
Abrimos a las 8. La carta arranca con lo que ya conocés: el Avo Toast sobre masa madre con palta, huevo poché y chips de kale; los Huevos Revueltos con panceta y ciboulette; el Tostado de Chipá con lomo ahumado y queso danbo; los Scones de Parmesano con dip de tomate; medialunas recién horneadas, Pancakes de Avena con pasta de maní y frutas de estación, Yogurt Griego con granola casera. Exprimidos del momento —naranja, pomelada, limonada con menta y jengibre, limonada con sandía— y los cafés de la casa, empezando por el Cappuccino Sāntal con cacao y canela.
El mediodía
La carta de brunch sigue disponible cuando la quieras.
De lunes a viernes, de 12 a 15hs, sumamos algo nuevo: Almorzá. Pensado para los que trabajan cerca, los que viven en el barrio, los que pasan a la hora del almuerzo. Por $29.000: un plato a elección de la sección Todo el Día (Wrap de Pollo, Ensalada Caesar o de Quinoa, Sandwich de Gírgolas o de Milanesa, Pollo al Curry con coco y jengibre, Guiso de Lentejas, Risotto de Hongos, Tarta de Puerros, Sopas), agua con o sin gas, café o cortado, y el dulce del día. Almuerzo completo, en una hora. (No incluye feriados.)
Chacarita no es Palermo, y elige no serlo.
Horario del té
Cuando la luz baja y las mesas piden manta, encendemos otra cosa.
La cafetería entera, con grano nicaragüense de Puerto Blest que también se lleva por cuarto de kilo, para tomar en casa. Latte, flat white, cortado, macchiato, espresso simple, lungo o doble. Y los que ya son clásicos: el Magic —doble espresso con leche cremosa—, el Mocaccino, el Chai Flat White de especias masala, el Caramel Flat, el Espresso Tonic con tónica y hielo. Leche de almendras o avena, a pedido.
Las infusiones, en cuatro variedades de té en hebras: la mezcla Sāntal (hibiscus, manzana, rosa mosqueta y canela), el Negro de cosecha selección, el Chamomile con manzanilla y pétalos de rosa, y el Chai con masala.
La pastelería, en vitrina y hecha en casa cada mañana: el roll de canela glaseado con garrapiñada de calabaza, el alfajor sablée de nuez con dulce de leche, el carrot cake con frosting de mascarpone, el budín banana split. Y para cerrar fuerte: NY Style Cheesecake, Key Lime Pie, Torta de Chocolate y Maní con base de maní y dátiles, Chocotorta.
La sobremesa dura todo lo que haga falta.
La noche. Tapas & Vinos.
Cuando el barrio se viste de noche, la carta cambia.
Las Tapas: tres empanadas de carne con dip de tomate picante; tacos de ternera braseada en tortillas crocantes con cilantro y lima; albóndigas con pesto y parmesano; hummus con pimentón y pan pita tostado; el sandwich de gírgolas con pimientos asados, el de milanesa, el wrap de pollo. Y, para cerrar más serio, el risotto de hongos.
Para acompañar, una cava breve pero elegida con criterio. La selección Paso a Paso —Tinto, Criolla Rosé, Criolla Blanco—, copas de vino, vermouth, Aperol Spritz, Gin Tonic, Fernet, cerveza tirada.
Y el dato que conviene saber: Happy Hour 2x1, todos los días de 16 a 20hs, en toda la sección de Vinos & Tragos.
Hasta las 22:00.
El barrio que nos recibe
Chacarita no es Palermo, y elige no serlo. La gastronomía nueva fue creciendo de a poco, sin desplazar a la de toda la vida.
Anchoíta abrió hace años en Juan Ramírez de Velasco, en lo que era una fábrica de sifones, y sumó después su cava de vinos y su panadería en la misma manzana. Naranjo es el wine bar de la vuelta, sin pretensión, donde los vinos naturales se descorchan en la vereda y se acompañan con caballa marinada, aceitunas y porchetta. Canti Bar es la cantina canchera y desprolija como debe ser, con su tortilla, sus buñuelos y sus empanadas.
Llegar a SĀNTAL Loyola 1599 es sumarse a esa conversación. Somos vecinos antes que competencia.
El plan antes —o después— del recital
A unas cuadras está el Movistar Arena. La invitación es directa: vení una hora antes del show, pedite una tapa y una copa de vino, y caminá sin apuro hasta el recital. Si volvés antes de las 22:00, te esperamos para cerrar la noche con calma.
Chacarita es un barrio para quedarse un rato más.