Si estás pensando cómo celebrar el Día de la Madre en Buenos Aires, te dejamos la forma en que a nosotros nos gusta imaginarlo: empezar despacio, con la mesa puesta, y dejar que el día se estire.
Empezar por la mesa
Un brunch bien hecho es un pequeño ritual. El café de especialidad recién molido, el pan de masa madre todavía tibio, los huevos como corresponde, algo dulce para compartir en el medio. En SĀNTAL trabajamos cada taza y cada plato con esa idea: que sentarse a desayunar sea, en sí mismo, el plan —no la antesala del plan.
Nuestras mesas en Colegiales, Belgrano y Chacarita están pensadas para eso, para conversaciones que se alargan. El Día de la Madre es, quizás, la mañana del año en que más vale la pena reservar con tiempo y llegar sin apuro. Un consejo de casa: pedí la mesa con anticipación (para el domingo 18, las reservas online cierran el jueves 15) y elegí el turno temprano, cuando la luz entra mejor y todo respira.
El Día de la Madre no se resuelve con un objeto. Se resuelve con tiempo.
Regalar tiempo, no objetos
Si querés que la celebración sea el regalo en sí, hay dos maneras de hacerlo —una más simple, otra más completa— y las dos empiezan por lo mismo: una mañana tranquila.
Una mañana en SĀNTAL
Podés regalarle exactamente esto: que venga a desayunar sin apuro, cuando quiera, y que solo se preocupe por elegir entre el flat white o el cortado. Nuestra gift card de SĀNTAL es eso en formato regalo —una mañana lenta esperándola—, y es de esos detalles que se disfrutan el día que se usan y también el día que se reciben.
El día entero
Y si querés ir por el regalo completo, se puede estirar esa calma varias horas más. Muy cerca nuestro, en una casona de 1912 en pleno Belgrano, Spa Belgrano arma jornadas de masajes, tratamientos faciales y descanso pensadas para desconectar del mundo por un rato largo. Un detalle que nos toca de cerca: sus días de spa incluyen el brunch acá, en SĀNTAL, así que la mañana lenta y la tarde de pausa terminan siendo parte del mismo regalo. Podés ver las opciones en su día de spa en Belgrano, o armar tratamiento por tratamiento la gift card de Día de la Madre de Spa Belgrano, que también puede sumar nuestro brunch.
Cómo armar el plan perfecto
No hace falta complicarlo. La receta es simple: una mesa reservada para el desayuno, tiempo de sobra en la agenda y, según el regalo que elijas, la gift card comprada o el día de spa cerrado con anticipación —las fechas cerca del Día de la Madre vuelan—. El resto se acomoda solo.
Una mañana lenta, esperándola.
Porque al final, lo que mamá va a recordar de este 18 de octubre no va a ser un objeto. Va a ser la mañana en que nadie miró el reloj.
¿Se lo querés regalar hoy? Conseguí la gift card de SĀNTAL y dale a este Día de la Madre el comienzo que se merece.